I
El Nombre
Fe de Campeón no es trofeo, no es récord, no es podio. Es la fe del que pierde y vuelve. Del que cae y se levanta sin pedir permiso ni ofrecer disculpa. Es la fe del que sabe que el campeonato más grande no se gana en la final — se gana cada mañana, cuando uno decide, otra vez, no rendirse.
Hay quien viste por moda. Nosotros vestimos por memoria. Cada prenda lleva un nombre, y cada nombre lleva una historia. Esta es la nuestra.